La identidad visual de una empresa es hoy un vector esencial de su propia imagen, es decir, de cómo la empresa es percibida por sus públicos, e influye indudablemente en la opinión que el público tiene de la empresa y de su producción.
El punto de venta es el lugar donde el consumidor confirma su decisión de comprar y donde puede percibir otras nuevas necesidades lo que lo convierte en un lugar decisivo que hay que potenciar y promocionar con el objetivo de aumentar sus ventas.